33 días son los días que estuvieron los dos presos peligrosos fugados de la cárcel y da nombre a la nueva ficción creada por Carles Porta, que narra la aventura de estos dos presos tras escaparse, la relación que hubo entre ellos, el reguero de heridos que fueron dejando a su paso y el despliegue policial que hubo, principalmente por parte de los Mossos d'Escuadra que se organizó para atraparlos. Y aunque la historia de 33 días tiene partes de ficción, tal y como su creador contaba en una entrevista "nos vamos al mundo de la ficción, pero sin perder los componentes naturales y reales que dan credibilidad a una historia." Esta es la historia real en la que está inspirada 33 días.

Los presos Brito y Picatoste

En el año 2001 Manuel Brito Navarro (que en la ficción es Juan José Prieto) y Francisco Javier Picatoste Arnaldo (que en la serie es Mateo Calatrava) se conocen en la cárcel de Ponent en Lleida, se hacen muy buenos amigos y esto les lleva a planear una fuga conjunta. Picatoste estaba a punto de ser liberado, sin embargo a Brito estaba sentenciado a una pena de 30 años por haber matado a un hombre a golpes. No obstante, Picatoste fiel a su amigo decidió ayudarle y urdieron juntos un plan para escapar.

La Fuga

Mientras Picatoste se encontraba ya fuera de la cárcel por un permiso especial concedido por la Generalitat, Brito se provocó una herida en el brazo que requirió atención sanitaria, por lo que junto a dos mossos d'escuadra fue traslado al Hospital Arnau de Vilanova. Tras su revisión médica donde le enyesaron el brazo, al salir del hospital, mientras intentaban meterlo de nuevo en el coche Picatoste atacó a los mossos disparándoles, les robaron las armas y el coche, que más adelante abandonaron y comenzaron su marcha a pie para despistar a las autoridades.

Se ocultaron en la sierra de Collserola, lo que complicó todavía más su localización. Además tuvieron ayuda externa ya que antes de escapar a la montaña recibieron material y provisiones para sobrevivir. Fue a raíz del contacto a través del teléfono móvil de los presos con sus cómplices cuando las autoridades consiguieron localizarlos.

La investigación

El cuerpo de los Mossos d'Escuadra se acaba de implantar en aquella época por lo que su investigación del caso estuvo sometido a una gran presión mediática. Se coordinaron con la Guardia Civil y la Policía Nacional para poder abordar un mayor dispositivo de búsqueda. Los fugados se encontraban fuera de los núcleos urbanos lo que complicó bastante la operación.

Detención

Gracias a la familia y entorno de Brito y a un confidente el cerco para atrapar a los presos se fue cerrando. La intensa vigilancia por parte de los Mossos junto a la Guardia Civil y la Policía dieron sus frutos. Tras detectar que se iban a encontrar con un cómplice para que les suministrara viveres durante la noche del 16 de noviembre la policía los sorprendió en la carretera de la Rabassada, en la bifurcación que lleva al parque del Tibidabo o a San Cugat del Vallés. A pesar de que los fugados iban armados no se produjo ningún incidente y finalmente fueron detenidos. Según confirmó la prensa local de la época.

Muerte y heridos tras fugarse

Además de herir con arma de fuego a los Mossos d'Escuadra que acompañaron a Brito al hospital, donde Xavier Murillo el disparo le dejó parapléjico y a su compañero Eduardo Cosculluela no pudieron extraerle la bala por la peligrosidad donde se encontraba alojada, poco antes de ser detenidos durante la noche del 13 de noviembre se encontraron con una pareja que mantenía relaciones sexuales en el interior de un coche en la carretera de Sardañola. La pareja tras ser sorprendida por los fugados trató de huir, pero Brito disparó al asiento del conductor hiriendo de muerte al joven Sergio Martínez de 23 años. Abandonaron su cuerpo y trataron de huir con el coche, sin embargo, al haber dañado el radiador con un disparo apenas pudieron recorrer unos metros.

Para evitar que la chica los delatara pensaron en dejarla atada un árbol. Mientras Picatoste vigilaba, Brito se la llevo sin embargo según confesaría la joven después junto a pruebas que lo corroboraron, este la agredió sexualmente.

El Juicio

Tras su detención el juicio se celebró del 23 de mayo al 2 de junio de 2005 en la Sección Tercera de la Audiencia de Barcelona. Se les acusaron de nueve delitos entre ellos asesinato, retención ilegal, robo con violencia, tenencia ilícita de armas, rotura de condena y violación. Sus ayudantes y cómplices también fueron juzgados.

Finalmente a Manuel Brito fue condenado a 76 años de cárcel y a Picatoste a otros 62 años y ocho meses. En cuanto a los cinco cómplices que les ayudaron solo obtuvieron penas menores, dos quedaron absueltos y tres tuvieron penas de un año y ocho meses.

Actualmente Brito sigue cumpliendo su condena en la cárcel de Brians 2 y Picatoste murió en prisión en el año 2020